viernes, 28 de diciembre de 2007
De Mi Fe.
De Sueños Recurrentes

- Sobre el agua Sucia:" Soñar agua sucia, y peor si aparece movida por una tormenta, es anuncio de riesgos, peligros, tristezas; en fin, de que se acerca una mala racha en todo lo que esté haciendo.Si esa agua sucia inunda su hogar, simboliza que el soñante está rodeado de enemigos más o menos ocultos que tratarán de perjudicarlo". Viendo mi vida desde fuera, tiene mucha razón, sobre todo en las tristezas y las malas rachas.
- Sobre Inundación: "Soñar una gran inundación de aguas tormentosas y peor si aparecen sucias insinúa que el soñante y sus familiares enfrentarán malos tiempos en diversos sentidos". Mi Casa es una gran Inundación entonces.
- Sobre la gente que se lleva el mar: "Soñar personas nadando angustiosamente en una inundación tratando de salvar sus vidas, insinúa que los males que se aproximan afectarán a mucha gente (puede tratarse de una crisis económica, de epidemias, etc.). Se podrá incluir el Transantiago aquí?
¿Qué sucede en mi subconciente?, tengo una tormenta neuronal todos los días y la veo a través de los sueños que arma mi cerebro, este cerebro que trabaja todo el día, todos los días, hasta el fin de mis días.
¿Será que estoy tan perdida en mi limbo que mi mente lucha por enviarme mensajes que me saquen de esta otra, muy mala dimensión?
La gente sin dramas, o con menos dramas que yo ¿tiene estos sueños tan tétricos?
Bueno, sin ánimos de marearlos con tanta pregunta, los invito a compartir su sueño, en una de esas, les puedo ayudar con su significado. Saludos al que lea.
jueves, 27 de diciembre de 2007
¿Quién Soy ?
Mi amigo Luis Alejandro Bello, me conoce en persona, y a pesar de que el tiempo no ha pasado en vano, lo único que creo que si ha cambiado - pero muy poco - es mi personalidad.
Soy una persona muy llorona, de hecho mi nickname se inspira en un dibujo de animé (Sailor Moon) muy llorón y temerosos, casi siempre lo ayuda otro a terminar su trabajo dándole un empujoncillo. Soy un Verdadero Sauce.
Me encanta leer todo, desde el diario, pasando por libros de toda índole, hata llegar a los manuales de instrucciones de todos los artefactos nuevos que llegan a la casa. Leo en la cama y leo en la mesa, leo en internet y leo en el baño. Soy una Lectora compulsiva.
Me gusta dibujar según lo que ande de ánimo. Tuve un tiempo de paisajes, otro de animales y el último y al que le he dedicado por lo menos los últimos 6 ó 7 años de mi vida: El animé japonés. Soy una Artista.
Descubrí las bondades del internet en la Universidad, la facilidad que da el COPY- PASTE y también caí en el pecado capital del ciber espacio: me envicié con el chat hasta las uñas. Me metía horas y horas en el famoso OPENCHILE, donde conocí a muchisima gente, nos reuníamos y celebrabamos hasta altas horas de la noche. De hecho, el recuerdo menos caído a las copas - en ese tiempo perdí mi capacidad de decirle NO a un vaso de cerveza - es en el Jaque Matte, de Alameda, hoy antro de volados y delincuentes. Ahi conocí a mi ciber-marido, del que se divorcié al día siguiente y también aprendí que si vas a beber, debes llevar una bolsa por si acaso. Soy muy Inocentona.
Soy sumamente detallista en mis trabajos, de hecho, en la universidad, adquirí la capacidad de "chamullar" por lo que mis informes se extendían por hojas y hojas, con un buen vocabulario y con explicaciones muy explícitas. Soy Demasiado Perfeccionista.
Amo la Naturaleza y si pudiera viviría en el campo. Amo la LLuvia y el silencio de la noche. Me encanta el viento en la cara y los rayos del sol - ojalá bajo en rayos UV - en la mañana. Me gusta amanecer con el canto de gorriones y zorzales, el sonido del agua en el río y la sutileza del pasto mojado en los pies, me gusta mirar las estrellas en la noche oscura y sentir que soy un grano de arena ante la inmensidad del universo. Si hay algo que me gusta más que eso, es el chocolate, pero eso es otro cuento. Soy muy Natural.
Esa soy yo. Con mis virtudes y detallitos, pues no puedo ser perfecta. Lo único que puedo decir, como idea final, es que la más grande virtud o capacidad o habilidad que tengo y que creo jamás perder, es el AMAR, y al ser incapaz de perderla estoy abierta a un montón de malos ratos y penas, pero sin embargo, no lo puedo evitar y no lo haré nunca. Soy muy Amorosa.
En fin, por hoy creo que es suficientes, si tienen alguna duda, me contactan, total, ahora tengo computador nuevo. Cuidense todos.-
miércoles, 10 de octubre de 2007
De Fantasmas Reales
En mi casa siempre ha habido algo. No sé si es bueno o malo, pero como aún no ha hecho nada espantoso, pienso que solo son almas que pasan sin saber que se atraviesan en las VIDAS de los vivos.
Si, algunas veces se han escuchado cosas extrañas. Desde suspiros hasta palabras. Cosas que se mueven sin que nadie las haya tocado, miles de objetos que desaparecen y que luego aparecen en los lugares más increíbles.
Mis experiencias son bastantes. Aunque nunca he tenido contanto directo con ellos.
He visto gente que no debería estar, como por ejemplos a mencionar:
- Una dama vestida con un vestido azul, parecía de principios de siglo, teniendo en cuenta la moda de esos tiempos. Mi Hijo dormía una siesta de la tarde, después de una terrible noche, pues estaba enfermo. Tenía una bronquitis espantosa que loo mantuvo con vomitos y malestar generalizado. Yo lo acosté en la cama, arropado y cerca de la ventana, para que el calor del sol lo mantuviera calientito, junté la puerta y fui al comedor. Sin embargo en una de las pasadas para ver como se encontraba, vi a esta mujer, junto a mi hijo, mirandolo, con la cabeza agachada, no le vi su rostro, pero parecia mirarlo detenidamente. Yo solo miré, luego, me devolvi al comedor y se lo comente a mi madre. Ella obviamente no me creyo. Lo más increíble fue, que al otro día mi niño se despertó mucho mejor, con mejor semblante y con sus pulmones más despejados.
- A mi tía María, que vivió por lo menos 2 años en mi casa, y que murió hace poco, la vi sentada en mi cama, observando a mi hijo. El era muy pequeño, no debía tener mas de 3 meses y dormía en su cuna. Ella estaba alli, sentada, con su falda negra y su chaleca fuxia, con su cabello corto y sus manos delgadas. Lo miraba con tal embelezo que casi entro en la pieza a conversar con ella, era tan real.
- A mi abuela, la vi salir de su pieza, poco después que ella falleciera. Iba como siempre lo hacía, apoyandose en la muralla, iba al baño.
- He visto a gente y he sentido cosas, como cuando me exiliaron de mi pieza y tuve que cambiarme al living con camas y petacas. Alli, una noche, me desperto un ruido, y cuando intente dormirme nuevamente, algo comenzó a tirar de la ropa de la cama. Nunca había sentido tanto miedo en mi vida, sobre todo, que cuando uno es presa del pánico, la voz se apaga y la garganta se aprieta imposibilitandome el grita, ni siquiera un gemido salia de mi boca.
- Un fantasma no lo vi aqui. Lo vi en el negocio de Felipe. mi pareja y padre de mi hijo. Mientras hacía mis tareas de cajera, escuche ta claro como el agua, el sonido que hacen los zapatos de vestir de hombre (esos que tienen la suela lisa) en el suelo de baldosa, al volverme vi la figura de un hombre alto y delgado, que llevaba puesto una chaqueta cafe, pantalones y una camisa cerrada hasta arriba pero sin corbata, que obseraba desde la puerta que da a la cocina. Yo no lo conocía, asi que el susto fue peor. Sin embargo, conversando con Felipe, y según como se lo describí, la figura que vi, fue la de su bisabuelo, que quizas pasaba revista de como se estaban llevando los negocios.
- Se ven nubes blancas deambular por la casa, y lo que más susto medio una vez, y que ahora ya me he acostumbrado, es a que me tiren la ropa, como si quisieran que uno los mirase, que uno tomase atención de ellos. La primera vez casi mori de la impresión, ahora no. Ya me acostumbre.
- Tengo tantos fantasmas, y experiencias que tendría que estar muchas más horas sentada aquí, creo que las otras historias las guardaré para mis nietos o para comentarlas después de tomar té, en las tardes de invierno, a la luz de una lámpara, en los momentos de vejez, para así dejar historias de viejitos para nosotros, los viejitos.
De todos mis fantasmas, ninguno me ha hecho daño, y se los agradezco en demasía. Vivo con la esperanza y la desesperanza de verlos y no verlos, es que muchas veces me asustan de verdad. Sin embargo, estos fantasmas tan reales, me hacen recordar a estas personas (solo a los fantasmas que conozco, obviamente) que quise mucho y que amo siempre. Y lo principal es que me hacen pensar de que después de la muerte hay algo más.
Saludos y Oraciones de Descanso, a mis Fantasmas Reales.-
